NICOLAS MADURO TOMA PROTESTA NUEVAMENTE COMO PRESIDENTE DE VENEZUELA

Caracas, 10 ene (EFE).- El Presidente de Venezuela, Nicolás Madurojuró hoy para un segundo período de Gobierno que lo mantendrá en el poder hasta el año 2025 en medio de acusaciones de ilegitimidad por la forma en que el líder chavista consiguió la reelección.

El mandatario tomó juramento ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en Caracas, acompañado por otros seis jefes de Estado que fueron los únicos en asistir a este acto señalado por opositores y buena parte de la comunidad internacional como el inicio de la “usurpación” de la Presidencia de Venezuela.

“Juro a nombre del pueblo de Venezuela (…) que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma y que cumpliré y haré cumplir todos los postulados y mandatos de la Constitución”, dijo Maduro ante el presidente del TSJ, Maikel Moreno, y en medio de los aplausos de simpatizantes.

El juramento, indicó el mandatario, es un compromiso con el que procura “defender la independencia e integridad absoluta de la patria, procurar llevar a la prosperidad social y económica a nuestro pueblo y construir el socialismo del siglo veintiuno”.

 

La toma de posesión se lleva a cabo en el TSJ y no en el Parlamento como indica la constitución porque el Supremo declaró a la Cámara en “desacato” en 2016, pocas semanas después de que la oposición se hiciera con la mayoría de los escaños.

La legitimidad del segundo mandato de Maduro ha sido cuestionada por la oposición venezolana y numerosos gobiernos extranjeros que no reconocen los resultados de las elecciones de mayo pasado en las que el jefe de Estado fue reelegido con cerca del 70 por ciento de los votos.

En esta contienda no pudieron participar los principales dirigentes del antichavismo pues habían sido inhabilitados políticamente.

Por estas razones, la mayoría de los países de Latinoamérica no envió ningún representante a la toma de posesión, igual que lo hicieron Estados Unidos y la Unión Europea.

Los mandatarios de Bolivia, Evo Morales; Nicaragua, Daniel Ortega; Cuba, Miguel Díaz-Canel; El Salvador, Salvador Sánchez Cerén; Osetia del Sur, Anatoli Bibílov; y Abjasia, Raul Jadyimba; (los dos últimos países no reconocidos por Naciones Unidas) encabezan la lista de dignatarios que sí acudieron al acto.

EU NO RECONOCERÁ SU NUEVO MANDATO

El Gobierno estadounidense no reconocerá la “toma de posesión ilegítima de la dictadura” del Presidente venezolano Nicolás Maduro y mantendrá su presión sobre ese “régimen corrupto”, afirmó hoy John Bolton, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

“Estados Unidos no reconocerá la toma de posesión ilegítima de la dictadura de Maduro”, aseguró Bolton en un mensaje en su cuenta de Twitter, sobre la jura hoy del presidente venezolano de su nuevo mandato hasta 2025.

Bolton subrayó que EU “continuará aumentando su presión sobre el régimen corrupto, respaldando la Asamblea Nacional democrática, y exigiendo democracia y libertad en Venezuela”.

De este modo, Washington se suma a la Unión Europea (UE) y al llamado Grupo de Lima, conformado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía, en repudio a la investidura de Maduro.

México, aunque sólo enviará a la investidura a un encargado de negocios, se desmarcó este miércoles del Grupo de Lima, cuyos otros trece países denunciaron, en una declaración, que el proceso electoral del 20 de mayo de 2018 en Venezuela “carece de legitimidad”.

OEA PIDE NUEVOS COMICIOS

La Organización de Estados Americanos (OEA) acordó hoy “no reconocer la legitimidad del período del régimen de Nicolás Maduro a partir del 10 de enero de 2019”, y llamó a que se celebren nuevos comicios “en una fecha cercana” con observación internacional.

En una reunión extraordinaria de su Consejo Permanente, una resolución en ese sentido presentada por Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, EE.UU., Perú y Paraguay logró 19 votos a favor, 6 en contra, 8 abstenciones y una ausencia, y será transmitida “inmediatamente” al secretario general de las Naciones Unidas.

La delegación venezolana, liderada por el embajador Samuel Moncada, rechazó la realización de la reunión del Consejo Permanente de la OEA como un “acto hostil e inamistoso” y anticipó que no reconocerá “ninguna decisión que pudiera adoptarse”.

La votación tuvo lugar en Washington poco después de que Maduro jurara un segundo mandato de seis años (2019-2025). En la resolución, los países integrantes de la OEA llamaron “a la realización de nuevas elecciones presidenciales con todas las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y legítimo”.

Dicho proceso, de acuerdo al documento, debe celebrarse “en una fecha cercana con presencia de observadores internacionales”.

En ese sentido, reafirmaron que “solo a través de un diálogo nacional con la participación de todos los actores políticos y otros actores interesados venezolanos, se podrá alcanzar la reconciliación nacional y acordar las condiciones indispensables para celebrar un nuevo proceso electoral que refleje realmente la voluntad de los ciudadanos venezolanos y resuelva de manera pacífica” la crisis.

La resolución demanda además “la inmediata e incondicional liberación de todos los presos políticos”.

También insta al “régimen venezolano” a que permita el “inmediato ingreso de ayuda humanitaria” para su pueblo, a fin de “prevenir el agravamiento de la crisis humanitaria y de salud pública”.

Asimismo, urge a los Estados miembros y Observadores Permanentes de la OEA adopten “de conformidad con el derecho internacional y su legislación nacional”, las “medidas diplomáticas, políticas, económicas y financieras” que consideren para “contribuir a la restauración del orden democrático” en ese país.

En el documento acordaron además “expresar la activa solidaridad con el pueblo venezolano y su compromiso de mantener bajo seguimiento la situación en Venezuela y apoyar medidas diplomáticas que faciliten la restauración de las instituciones democráticas y el pleno respeto a los derechos humanos”.

El Gobierno de Maduro pidió dejar la OEA el 28 de abril de 2017, una salida que debe hacerse efectiva en este 2019.

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