TIHUATLAN MANTIENE PROBLEMAS EN LA ADMINISTRACIÓN POR LOS AMORIOS DEL ALCALDE

Tihuatlan, veracruz.- Para Raúl Hernández Gallardo , un hombre de 32 años, Presidente Municipal de Tihuatlán, Veracruz; ser infiel implica desarrollar dos habilidades: 1.- La de mentir y, 2.- La de no involucrarse con sus conquistas.

A pesar que su vida particular y personal es privada y no de nuestra incumbencia, el personal del ayuntamiento ya no sabe cómo reaccionar para no provocar problemas cuando la esposa del alcalde los cuestiona con quién, dónde y a qué hora, por lo que ellos deben ahora de preguntar al alcalde cuál será la respuesta que debían de dar y es que se sienten amenazados en su trabajo si no siguen el chismorreo del alcalde que les quita la mayor parte del tiempo.

Cómo cree que la tecnología es el talón de Aquiles de los infieles, para la primera mantiene el celular con clave, graba los teléfonos con otros nombres y elimina los correos electrónicos y los mensajes de texto. Para la otra aplica técnicas más complicadas como tener más de una relación paralela y procurar que sus amantes también sean casadas, “Nunca una estudiante que me enloquezca y haga tambalear la relación real.” Esa que ya se encuentra tambaleante.

Raúl Hernández , como muchas otras personas, tiene amoríos pese a que está contento con su esposa y no piensa dejarla. Él lo tiene todo: Poder, prestigio, buen salario, hijos y una mujer que lo ama, pero aún así algo lo lleva a buscar otras mujeres. Él cree que lo motiva que su señora cayó en la rutina y siempre está ocupada y cansada.

“Cuando éramos novios se ponía una pijama enloquecedora; ahora tiene una de abuelita. Nunca volvió a tomar la iniciativa ni a generar entusiasmo o interés”, reveló en una de sus tantas borracheras a una “amiga” chismosa.